La doble cara de las redes sociales
Las redes sociales, un gran tema de debate en nuestra actualidad. ¿Quién no está involucrado en este mundo de plataformas digitales que tanto hemos estandarizado en nuestra sociedad? Es difícil concebir, a día de hoy, un mundo en el que no existan, al igual que es muy difícil entender y adquirir un modo de vida en el que no estemos inflluienciadxs por ellas. Podemos preguntarnos, entonces, ¿hasta qué punto son beneficiosas las redes sociales en nuestras vidas?
Actualmente las redes sociales cumplen un papel fundamental como canales de información y de difusión de contenidos; yo misma me sirvo de plataformas como Instagram y Twitter para poder hacer llegar este blog al mayor número de personas posible. Pero no todo lo que nos llega a través de las redes nos es relevante. Gran cantidad de contenido "vacío" se publica día tras día, incluso contenido ofensivo, racista o misógino llega a través de distintas vías a todo aquel que acceda a crearse un perfil en estas plataformas, aún sin buscarlo. "TikTok", por ejemplo, se ha convertido en la aplicación de moda entre los más jóvenes, pero, ¿hasta que punto podemos decir que es aplicación inocente e intrascendente? Nunca podemos llegar a conocer todo lo que las redes sociales exponen e inculcan en sus usuarios.
La cuestión que aquí quiero plantear es, ¿es posible separar estos dos usos que se nos plantean? Es decir, el uso profesional, por decirlo de alguna manera, de aquellas personas que se sirvan de estas vías de comunicación para compartir sus creaciones, ya sean artísticas o intelectuales, ¿hasta qué punto podemos separarlo del "entretenimiento" que pretenden proporcionar otros perfiles como pueden ser las cuentas de "memes" o incluso cuentas personales como son las de lxs "influencers"? Una vez nos adentramos en el ámbito virtual, ¿creéis que estamos expuestos a todo tipo de contenidos, o que más bien existe la posibilidad de hacer una selección de aquella información a la que realmente nos interesa llegar?
muy buena reflexión. Yo sinceramente no creo que sea posible tener control sobre todo el contenido que recibimos. Inclusive, hay contenido - una gran parte diría- que no es malintencionado pero que termina afectándonos negativamente. Por ejemplo, en las redes, todo el mundo "es feliz", tiene éxito, viaja, es atractivo.... sabemos que eso no es tan así, pero es fácil sentir que uno no tiene una vida perfecta como la de los demás... Yo creo que las redes han alimentado un gran narcisismo, pero también es cierto que hay muchos usos nobles de las redes. en fin, pienso que es tan difícil estar dentro como fuera de ellas...
ResponderEliminarSi bien es cierto que existe la libertad de expresión, creo necesario que las redes sociales comiencen a exigírse mas a ellas mismas.
ResponderEliminarHay muchos ejemplos de malos usos en que las redes sociales sirven de escudo para aquellos que, desde un anonimato facilitado por la propia red, se dedican a comentar despectivamente (desde cualquier calificativo negativo hasta desear la muerte de alguien).
Existen corrientes de opinión que defienden la necesidad de que las redes sociales tengan bases de datos en las que obligatoriamente, una cuenta esté vinculada con un documento de identidad (ya sea de forma pública, o de conocimiento privado). Esto podría ser el inicio de un cambio significativo, ya que permitiría reconocer a cualquier usuario en cuestión de segundos, y facilitaría la labor en caso de ser necesaria una acción de responsabilidad. También debe existir colaboración por parte de los gobiernos, y la respectiva modificación y aplicación de leyes que, por el momento no existen, no están preparadas para estas nuevas situaciones, o en muchos casos, ambas cosas. Si bien es cierto que este supuesto podria llevar a situaciones en las que ciertos gobiernos, y las propias redes, utilicen toda esa informacion para sesgar, censurar o manipular según qué opiniones, o incluso en la propia dificultad que entraña el establecer unos límites sobre algo que genera tanta diversidad de opiniones.
Lo que es seguro, es que este "nuevo" mundo de las redes sociales necesita sentar precedentes sobre la defensa de la libertad individual y de expresión, como ya lo está haciendo, pero también sobre el castigo a aquellxs que se escudan en los vacios legales y la falta de autoridad para realizar atentados contra la integridad de cualquier individuo o colectivo.
Se entiende que la libertad de expresión es básicamente eso, libertad, por tanto, qué necesidad habría de ocultarse tras un anonimato? Sin embargo aquí también podríamos hablar de la intimidad y privacidad de cada uno; ¿hasta qué punto hay necesidad de publicar (en el sentido de hacer público) nuestra identidad? Al fin y al cabo, en muchos casos, lo que importa es el mensaje, más que quien lo emite. Cierto es, también, que esto último es aplicable más bien a nivel coloquial, pero que cuando se trata de conversaciones entre personas cuyos puestos son relevantes en nuestra sociedad, no defiendo ningún tipo de clandestinidad o escondite; cada uno ha de hacerse cargo de sus declaraciones.
EliminarCreo entonces necesario, y estoy de acuerdo contigo en esto, la necesidad de limites y pautas legales, y cada vez más urgentes.
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ResponderEliminarCreo que la afirmación que hacés es certera : las redes están aquí para quedarse. A partir de ahí cabe reflexionar sobre distintas cuestiones.
ResponderEliminarConsidero que es importante distinguirlas, ya que sino, las conclusiones son en exceso genéricas y por lo tanto como mínimo engañosas.
Un tema es la información a la que uno accede. Que tiene que ver con la que uno busca, pero también, como dice Diana, con la que nos "llega". Sin duda difícil de controlar, pero considero imprescindible establecer un filtro propio, incluso previo al acceso a la información: qué voy a buscar, para qué lo busco, y sobre todo claro, dónde lo busco. Huir de esa idea cada vez más extendida del "dice en Internet". Internet no es nada, no es nadie, y por lo tanto quiero saber también quién y para qué han volcado la información al "espacio colectivo".
En definitiva, la crítica permanente como intención.
Una cuestión innegable es la capacidad que han tenido las redes de "democratizar" el acceso al conocimiento y a la información.Y el entrecomillado poniendo en cuestión (¡O sea, cuestionando!), el concepto en sí mismo, ya que con un muy dispar acceso a los medios que ejercen de plataforma para las redes y casi más pronunciada desigualdad en la intervención en el sistema educativo, no deberíamos concebir este proceso vigente como democratizador. Ni que decir de lo que el sistema educativo ofrece en pos de brindar herramientas para "convivir" con esta realidad. (tema para otra entrada!!)
Otro tema que se está planteando aquí tiene que ver con los límites y la regulación. Lo que significa libertad de expresión y cuáles son esos límites. Por añadidura, cómo se establecen los mismos, es decir, cómo se regula.
ResponderEliminarExiste en estos tiempos hijos del neoliberalismo, una especie de pánico, o más exactamente fobia a proponer políticas de supervisión, regulación e incluso en algunas instancias de prohibición para promover un funcionamiento social sano y constructivo. De más está decir que uno de los inconvenientes, como sugiere Sergi es el abuso y manipulación por parte de las autoridades de la información que puedan manejar. Por lo que cabría sumar a este debate uno que desarrolle sus aspectos éticos.
Y por último, me gustaría mencionar la cuestión de lo que cada uno "sube" a las redes sociales, para qué y por qué. Hay mucha tinta ya puesta en ello e infinidad de lugares comunes. Las redes como escaparate/vidriera, como engañoso espejo, la necesidad permanente de mostrar cómo somos y cómo vivimos, o cómo nos gustaría ser y vivir; es algo que todavía escapa a mi capacidad de comprensión. Vuelvo a pensar en una sociedad absutamente rota de alguna manera, en donde los criterios de comunidad son difíciles de difundir y de asumir en los comportamientos individuales.